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miércoles, 21 de marzo de 2012

¿Qué es la psicología positiva?


Últimamente he oído mucho hablar de la psicología positiva, estas dos palabras han captado mi atención quizás porque en una época en la que tan solo oímos hablar de crisis y de la parte más oscura y negativa de ésta, necesitamos desesperadamente aferrarnos a todo aquello que conlleva la palabra “positiva” y recobrar la esperanza de que hay vida  más allá de la crisis. Así que me he puesto manos a la obra y he buscado en la fuente del saber que es internet ¿qué es eso de la psicología positiva?
También en  la psicología hay quien se ha rebelado contra esa  “psicología negativa” centrada en los traumas, patologías y trastornos de la mente y ha fundado el movimiento de la psicología positiva que estudia las emociones placenteras, el desarrollo de las virtudes y la búsqueda de la felicidad.
Martín Seligman  lidera este movimiento que nace alrededor de 1996. En su discurso de asunción como presidente de la Asociación Americana de Psicología (APA) en 1998, Seligman reprochó a sus colegas que se centraran en hurgar en las causas del sufrimiento y no en lo que nos pone contentos. Les preguntó: ¿Por qué siempre estudian a los deprimidos y no a los que están felices, para ver cómo hacen?
La psicología positiva es una rama de la psicología de reciente aparición que busca comprender, a través de la investigación científica, los procesos que subyacen a las cualidades y emociones positivas del ser humano, durante tanto tiempo ignoradas por la psicología. El objeto de este interés no es otro que aportar nuevos conocimientos acerca de la psique humana no sólo para ayudar a resolver los problemas de salud mental que adolecen a los individuos, sino también para alcanzar mejor calidad de vida y bienestar, todo ello sin apartarse nunca de la más rigurosa metodología científica propia de toda ciencia de la salud. La psicología positiva representa un nuevo punto de vista desde el que entender la psicología y la salud mental que viene a complementar y apoyar al ya existente.
FÓRMULA DE LA FELICIDAD SEGÚN SELIGMAN
F = R+C+V
  • F= nivel perdurable de Felicidad de la persona
  • R= Rango preestablecido genéticamente para cada persona
  • C= Circunstancias que rodean a la persona
  • V= factores que están bajo total control Voluntario de la persona,      y  tienen que ver con el manejo de la felicidad
El facto R (rango fijo)
Cada persona tiene un rango fijo y personal de felicidad, un nivel específico y en gran parte heredado al que volvemos invariablemente. Nuestra felicidad oscila entre unos valores límite que están determinados genéticamente. Tenemos un nivel medio o habitual de felicidad. De modo que, incluso tras circunstancias vitales muy favorables o muy adversas, tendemos a volver nuestros niveles habituales de felicidad, con el que hemos nacido. Dos fenómenos psicológicos se han propuesto para explicar esta realidad:
Adaptación
Cuando mejoramos en algo nos produce una alegría inicial, un incremento del placer, pero pronto nos adaptamos a este nivel y lo consideramos normal y necesitamos algo mejor para sentir otra oleada de felicidad. Satisfacción, insatisfacción, éxito o fracaso son relativos a nuestra experiencia reciente. El lado bueno es que esto sucede también para las experiencias negativas. No obstante, la adaptación tiene límites. Existen ciertos sucesos negativos a los que nunca nos acostumbramos, o a los que sólo nos adaptamos muy lentamente. La muerte de un hijo, o del cónyuge, en un accidente automovilístico son ejemplos de ello.
Comparación con los demás
Estamos constantemente comparándonos con los demás. Nos sentimos bien o mal en función de los demás. Somos poco ingeniosos o pesados sólo cuando otros son brillantes o ágiles. Dependiendo de con quién o quiénes nos comparemos, nuestro nivel de felicidad se verá más o menos amenazado. El éxito no nos inmuniza contra la envidia.
La letra C se refiere a las “circunstancias” que, debemos afrontar en nuestra vida: nuestro nivel económico, edad, matrimonio, salud, educación, entre otros.
Por último, V hace referencia a los factores que dependen del control de la voluntad. . Estos últimos son habilidades socio-emocionales, habilidades cognitivas, valores, actitudes, rasgos de personalidad etc. y suponen una aportación muy importante al bienestar personal, al grado de felicidad, aquí sí que nosotros podemos influir y trabajar para mejorar. ¿Es posible aumentar la felicidad? La propuesta de Seligman se centra en incrementar las emociones positivas.
Os recomiendo el libro “aplicaciones educativas de la psicología positiva” ¿Podemos educar para ser felices en la escuela a la vez que enseñar Lengua, Matemáticas …? Yo me quedo con la frase “Se ha dicho que el principal objeto de la educación no es (o no sólo es) el de enseñarnos a ganar el pan, sino el capacitarnos para hacer agradable cada bocado”. (Alejandro Font de Mora Turón)

(Rosa Mª Mesa del Moral,. Fuentes: información extraída de las siguientes páginas de internet  y del libro “aplicaciones educativas de la psicología positiva”. PÁGINAS: psicología positiva.com; es.paperblog.com)




                                       

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