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jueves, 29 de marzo de 2012

Técnicas de estudio en tutoría


Cuadernos de tutoria para ESO.

Estos cuadernos han sido realizados por los orientadores y orientadoras de los grupos de trabajo de Cádiz coordinados por el Equipo Técnico Provincial. 
Cuaderno de 1º ESO

sábado, 24 de marzo de 2012

Guía de padres para mejorar el rendimiento de sus hijos


Inculcar en nuestros hijos el hábito de trabajo y estudio no es una tarea fácil pero tampoco imposible, no se consigue de un día para otro, se requiere paciencia, disciplina, constancia, actitud y expectativas positivas hacia nuestros hijos, ¿sacrificado? Sí, pero merece la pena, el mayor legado que le podemos dejar es la capacidad de aprender, de pensar, de sentir y de superarse día a día, aquí os dejo un enlace muy interesante, se trata de una GUIA PADRES PARA MEJOAR EL RENDIMIENTO DE SUS HIJOS

viernes, 23 de marzo de 2012

Programa aulas felices

"El programa AULAS FELICES surge ante la necesidad de difundir ante el profesorado las aportaciones actuales de la psicología positiva, una corriente todavía no bien conocida en España debido a su reciente trayectoria y con extraordinarias posibilidades para renovar la práctica educativa desde unos sólidos fundamentos científicos".

Programa 'Aulas Felices'. Psicología positiva para la educación - DDAA

miércoles, 21 de marzo de 2012

¿Qué es la psicología positiva?


Últimamente he oído mucho hablar de la psicología positiva, estas dos palabras han captado mi atención quizás porque en una época en la que tan solo oímos hablar de crisis y de la parte más oscura y negativa de ésta, necesitamos desesperadamente aferrarnos a todo aquello que conlleva la palabra “positiva” y recobrar la esperanza de que hay vida  más allá de la crisis. Así que me he puesto manos a la obra y he buscado en la fuente del saber que es internet ¿qué es eso de la psicología positiva?
También en  la psicología hay quien se ha rebelado contra esa  “psicología negativa” centrada en los traumas, patologías y trastornos de la mente y ha fundado el movimiento de la psicología positiva que estudia las emociones placenteras, el desarrollo de las virtudes y la búsqueda de la felicidad.
Martín Seligman  lidera este movimiento que nace alrededor de 1996. En su discurso de asunción como presidente de la Asociación Americana de Psicología (APA) en 1998, Seligman reprochó a sus colegas que se centraran en hurgar en las causas del sufrimiento y no en lo que nos pone contentos. Les preguntó: ¿Por qué siempre estudian a los deprimidos y no a los que están felices, para ver cómo hacen?
La psicología positiva es una rama de la psicología de reciente aparición que busca comprender, a través de la investigación científica, los procesos que subyacen a las cualidades y emociones positivas del ser humano, durante tanto tiempo ignoradas por la psicología. El objeto de este interés no es otro que aportar nuevos conocimientos acerca de la psique humana no sólo para ayudar a resolver los problemas de salud mental que adolecen a los individuos, sino también para alcanzar mejor calidad de vida y bienestar, todo ello sin apartarse nunca de la más rigurosa metodología científica propia de toda ciencia de la salud. La psicología positiva representa un nuevo punto de vista desde el que entender la psicología y la salud mental que viene a complementar y apoyar al ya existente.
FÓRMULA DE LA FELICIDAD SEGÚN SELIGMAN
F = R+C+V
  • F= nivel perdurable de Felicidad de la persona
  • R= Rango preestablecido genéticamente para cada persona
  • C= Circunstancias que rodean a la persona
  • V= factores que están bajo total control Voluntario de la persona,      y  tienen que ver con el manejo de la felicidad
El facto R (rango fijo)
Cada persona tiene un rango fijo y personal de felicidad, un nivel específico y en gran parte heredado al que volvemos invariablemente. Nuestra felicidad oscila entre unos valores límite que están determinados genéticamente. Tenemos un nivel medio o habitual de felicidad. De modo que, incluso tras circunstancias vitales muy favorables o muy adversas, tendemos a volver nuestros niveles habituales de felicidad, con el que hemos nacido. Dos fenómenos psicológicos se han propuesto para explicar esta realidad:
Adaptación
Cuando mejoramos en algo nos produce una alegría inicial, un incremento del placer, pero pronto nos adaptamos a este nivel y lo consideramos normal y necesitamos algo mejor para sentir otra oleada de felicidad. Satisfacción, insatisfacción, éxito o fracaso son relativos a nuestra experiencia reciente. El lado bueno es que esto sucede también para las experiencias negativas. No obstante, la adaptación tiene límites. Existen ciertos sucesos negativos a los que nunca nos acostumbramos, o a los que sólo nos adaptamos muy lentamente. La muerte de un hijo, o del cónyuge, en un accidente automovilístico son ejemplos de ello.
Comparación con los demás
Estamos constantemente comparándonos con los demás. Nos sentimos bien o mal en función de los demás. Somos poco ingeniosos o pesados sólo cuando otros son brillantes o ágiles. Dependiendo de con quién o quiénes nos comparemos, nuestro nivel de felicidad se verá más o menos amenazado. El éxito no nos inmuniza contra la envidia.
La letra C se refiere a las “circunstancias” que, debemos afrontar en nuestra vida: nuestro nivel económico, edad, matrimonio, salud, educación, entre otros.
Por último, V hace referencia a los factores que dependen del control de la voluntad. . Estos últimos son habilidades socio-emocionales, habilidades cognitivas, valores, actitudes, rasgos de personalidad etc. y suponen una aportación muy importante al bienestar personal, al grado de felicidad, aquí sí que nosotros podemos influir y trabajar para mejorar. ¿Es posible aumentar la felicidad? La propuesta de Seligman se centra en incrementar las emociones positivas.
Os recomiendo el libro “aplicaciones educativas de la psicología positiva” ¿Podemos educar para ser felices en la escuela a la vez que enseñar Lengua, Matemáticas …? Yo me quedo con la frase “Se ha dicho que el principal objeto de la educación no es (o no sólo es) el de enseñarnos a ganar el pan, sino el capacitarnos para hacer agradable cada bocado”. (Alejandro Font de Mora Turón)

(Rosa Mª Mesa del Moral,. Fuentes: información extraída de las siguientes páginas de internet  y del libro “aplicaciones educativas de la psicología positiva”. PÁGINAS: psicología positiva.com; es.paperblog.com)




                                       

sábado, 17 de marzo de 2012

Hay alternativas

En este enlace podéis encontrar un interesante libro con propuestas para una salida humana de la crisis económica que vivimos
                      Hay alternativas. Propuestas para crear empleo y bienestar social en España
                               


martes, 6 de marzo de 2012

Lo hicieron


Principio del formulario
 El hombre no es infinito, tiene limitaciones -físicas, afectivas y emocionales- pero en la mayor parte de las ocasiones, esas limitaciones no son «reales» sino «mentales»; falsas creencias incrustadas en nuestro inconsciente más hondo que nos impiden dar lo mejor de nosotros mismos.
El Doctor Lair Ribeiro, médico brasileño afincado en Estados Unidos y profesor de la Universidad Thomas Jefferson, en su libro «El éxito no llega por casualidad» (Urano, 1997) pone un par de ejemplos para explicar cómo se crean estos condicionantes.
Primer ejemplo. Coloque una pulga dentro de un frasco y tápelo. En ese momento, la pulga empezará a saltar pero como el frasco está cerrado no puede salir. Tras varios intentos frustrados, llega un momento en que el insecto decide pararse definitivamente: ha llegado a la conclusión de que es imposible escapar. En ese momento, Vd. puede quitar la tapa del frasco que la pulga no intentará salir jamás. Si lo intentase, lo conseguiría, pero su cerebro ha quedado programado de tal manera que cree que no tiene salida.
Segundo ejemplo. En el mundo del circo, con el adiestramiento de elefantes, sucede algo parecido. Cuando el animal acaba de nacer, se le ata la pata a un árbol. Como es demasiado pequeño, intenta soltarse pero su falta de fuerza se lo impide. Después de varios intentos, desiste. Ya adulto, en el circo, cuando el domador ata la pata del animal a un taburete, el elefante permanece quieto y no intenta huir. Si quisiese lo haría y se llevaría todo por delante, pero en su cerebro se produce una asociación entre la cuerda y el nudo y la ausencia de escapatoria.
A los seres humanos nos ocurre algo similar con nuestras limitaciones. De algunas de esas limitaciones -por ejemplo, la de un niño dándole la mano a la madre para cruzar la calle- nos vamos liberando poco a poco, pero otras -más profundas e inconscientes- permanecen encalladas mermando nuestras posibilidades de alcanzar objetivos. Con gran acierto Henry Ford aseguraba: «Tanto si piensas que puedes como si piensas que no puedes, estás en lo cierto». Thomas Carlyle iba por idénticos senderos: «No digas es imposible, di no lo he intentado todavía». Una de mis frases preferidas dice así: «Lo hicieron, porque no sabían que era imposible». El escritor argentino Jorge Luis Borges, poco antes de morir, manifestaba: «Si naciera de nuevo viviría de manera diferente porque que he dedicado más del 80% del tiempo a prepararme para problemas que nunca se presentaron».
¿Y cómo se generan esas limitaciones en el ser humano?
Con los mensajes negativos que absorbemos de nuestro entorno. El Dr. Ribeiro también lo explica con otra investigación. Científicos estadounidenses llevaron a cabo un estudio con una serie de niños para saber qué oían exactamente al cabo de un día. Colocaron micrófonos detrás de las orejas de los pequeños y lo grabaron todo durante 24 horas. Con los datos que obtuvieron, descubrieron que un niño -desde que nace hasta que cumple los 8 años de edad- oye más de unas 100.000 veces la palabra «No»: ¡No hagas eso!, ¡No pongas el dedo ahí!, ¡No toques el frigorífico!... Y otro dato llamativo: por cada elogio que recibe un niño, recibe nueve reprimendas.
Con estas cifras no es difícil entender los miedos, inseguridades, dudas y temores que se instalan en nuestro disco duro y que a todos nos atenazan en multitud de ocasiones. El cineasta Woody Allen decía en cierta ocasión: «El miedo es mi compañero más fiel; jamás me ha engañado para irse con otro». Todos tenemos miedos y sus consecuencias son demoledoras, ya que como afirma Eduardo Punset, «la felicidad es la ausencia de miedo». 
¿Cuál es la solución?
Inyectar confianza -para que la gente se atreva y crezca la autoestima- y ser condescendiente con el error -para que la gente vuelva a intentarlo y la autoestima no se deteriore- son aspectos claves para construir personalidades sólidas. Cada día lo tengo más claro: la confianza es la vitamina del talento. Cuando existe confianza el talento se atreve; despliega las alas y se manifiesta con toda su plenitud sin miedo a ser juzgado. Cuando hay confianza, el talento se expande y alcanza límites insospechados. Como bien explica Rosabeth Moss Kanter, Profesora de la Harvard Business School, en su libro «Confianza» (Granica, 2006): «La acción de confiar es el factor clave que les permite a las personas vulgares y corrientes alcanzar altos niveles de rendimiento a través de rutinas que promueven su talento. La confianza es el puente que conecta las expectativas y el rendimiento, la inversión y los resultados».
Y, ¿cuál es el mayor enemigo de la confianza? 
La dictadura, la imposición, el autoritarismo; cualquier práctica que reprima sin escrúpulos. Cuando se tiene acceso a la intimidad de las personas  uno descubre que las personalidades acomplejadas e inseguras no son más que el resultado de entornos asfixiantes donde el miedo a expresarse ha ido carcomiendo poco a poco a la persona hasta aniquilar su propia personalidad. La voz interior está anestesiada por una educación agobiante que ha ido imponiendo modos de hacer y conductas que son tremendamente dañinas para el crecimiento personal. 
Cuando el talento no está respaldado por la confianza, se halla reprimido por el miedo, encarcelado por la amenaza, cohibido por el temor al castigo, esposado por una presión excesiva, anulado por la hostilidad, entonces se diluye todo su potencial. Cuando no hay confianza, el talento parece peor de lo que es; pasa desapercibido, se contrae y la batalla está perdida de antemano. El pronóstico no es difícil de acertar: resultados mediocres.

Francisco Alcaide Hernández, Profesor Universidad Antonio de Nebrija  http://franciscoalcaide.blogspot.com/