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domingo, 27 de noviembre de 2016

Disciplina positiva

                                

En 1978, M. Foucault, en su obra "Vigilar y castigar" afirmaba que la sociedad moderna es una "sociedad disciplinaria" en la que existen una serie de instituciones (fábricas, asilos, escuelas, universidades, hospitales, prisiones,...) orientadas a formar "cuerpos dóciles", susceptibles de sufrir modificaciones a través de la vigilancia continua y personalizada y de mecanismos de control al servicio del poder y no de las personas, análisis en el que no se podría incluir "la disciplina positiva", estrategia basada en el respeto mutuo y en compartir responsabilidades, lo que la hace más efectiva para gestionar la convivencia diaria que una disciplina donde prevalezca el control absoluto o la falta de este.
                                     
    Si os interesa conocer en qué consiste esta propuesta y como aplicarla, ya sea en casa o en el aula, aquí tenéis algunos materiales:
Además, incluimos unas páginas del libro ya citado en este blog numerosas veces "Trabajar la convivencia en los centros educativos" de P. Uruñuela, que aunque no habla directamente de "disciplina positiva" si que puede ayudar a gestionar el aula en esa dirección.

sábado, 19 de noviembre de 2016

Otro pasito hacia una comunidad participativa

        Cada curso, en el IES Abula organizamos algunas actividades abiertas a la participación de familias para que su asistencia al centro no se limite a las visitas relacionadas con el seguimiento académico o disciplinario de su hijo/a sino que también acudan para compartir experiencias que nos hagan crecer como comunidad.

   Este año ya hemos desarrollado una actividad de este tipo. Con motivo de la celebración del Día Mundial de la Filosofía, desde este departamento se han organizado durante toda la semana unas sesiones de trabajo en las que los padres y madres han tenido la oportunidad de compartir el ejercicio filosófico con el alumnado. Estas fotos son de una de las sesiones

                


                             
                            

domingo, 6 de noviembre de 2016

La expulsión como último recurso

     En el IES Abula, como ya hemos comentado en otras entradas, gestionamos la disciplina con un carné de convivencia por puntos con el que el alumno/a pierde puntos en función de sus conductas contrarias a las normas de convivencia y puede recuperarlos, con algunas limitaciones, a través de unas actividades orientadas a responsabilizarles de sus actos y a asumir las consecuencias de estos, todo ello desde la perspectiva educativa que nos da sentido. Esta medida, que todavía encuentra resistencias, algunas fruto del desconocimiento y otras de discrepancias en la gestión de la disciplina, está permitiendo reducir el número de expulsiones, especialmente las producidas por acumulación de faltas leves, defender ante instancias superiores nuestra actuación en casos complejos y mejorar en nuestro progreso hacia la convivencia positiva.

    Esta idea de dar una respuesta educativa a los problema de convivencia es también la que guía el trabajo de la fundación Balia, que en su proyecto "Aula de expulsados" de Madrid y Sevilla ofrecen un sitio donde este alumnado puede acudir para no perder el ritmo de las clases y reflexionar sobre las causas de su comportamiento. Las evidencia que fundamenta el proyecto y los buenos resultados que están obteniendo suponen un impulso para los que nos movemos en esa línea desde dentro de los centros educativos. Más información sobre esta iniciativa en


    Ya hemos incluido en algunas entradas de este blog los materiales que utilizamos en ese trabajo. Compartimos ahora unos muy interesantes que  hemos descubierto recientemente.

martes, 1 de noviembre de 2016

Seis mil kilometros de solidaridad

 
   El jueves 27 visitó nuestro centro Dominic Sweeting, joven inglés que realiza una ruta de 6000 kilómetros en bicicleta por Europa para difundir el trabajo de la ONG Save the Children y obtener fondos para colaborar con sus iniciativas.

    Todo el alumnado y profesorado del centro hemos tenido la oportunidad de ver las escasas pertenencias que lleva en su viaje, escuchar su experiencia y colaborar con su loable iniciativa. Ha sabido despertar el interés del alumnado, que le han planteado numerosas preguntas, y concienciarlos de la importancia de la solidaridad. Como afirma José Antonio en la reseña sobre esta actividad que ha escrito para el diario Ideal, es un ejemplo para todos (Ideal edición Jaén, 31-10)