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domingo, 29 de mayo de 2016

Espacios y materiales educativos

   En la tarea de promoción de la convivencia en la que estamos en nuestros centros, el éxito depende en gran parte de factores como las actitudes y aptitudes de los implicados pero no se puede olvidar el papel fundamental que tienen los espacios en los que desarrollamos esta actividad. Por ejemplo, en nuestro centro todavía padecemos el mobiliario de las aulas TIC, de gran tamaño y peso, lo que dificulta la versatilidad que este material debería tener para posibilitar distintos tipos de agrupamiento.


   Como hay un aula que se libró de esta invasión de las TIC, la hemos habilitado como espacio para actividades de convivencia, como aprendizaje cooperativo, talleres de convivencia. tertulias dialógicas, formación de alumno ayudante, reuniones..

                   
            
                     


    También intentamos superar esa limitación de las aulas con una pizarra portátil y treinta sillas plegables muy ligeras que adquirimos para montar en el patio o en cualquier espacio del centro un punto de reunión o trabajo.


    Por otra parte, este año hemos incorporado a la sección de convivencia de la biblioteca varios juegos educativos sobre habilidades sociales, diálogo, educación emocional, cooperación... a disposición de alumnado y profesorado. Esta demostrado que el juego es un excelente recurso educativo.


Reconocimientos de convivencia positiva

    Numerosos estudios psicológicos demuestran que en la educación el castigo no es el medio más eficaz para la promoción de conductas positivas, o al menos no debería ser  el único (en este enlace puedes encontrar un interesante artículo sobre el uso educativo de premios y castigos). Es por esto que en nuestro centro hemos articulado varias medios para reconocer las conductas que favorecen la convivencia y así estimularlas. Uno de estos son los "partes positivos" que ya hemos presentado en la entrada de este blog llamada "Carné de convivencia por puntos". Otro son los "reconocimientos de convivencia positiva" que cada año entregamos al principio de curso al alumnado que durante el curso anterior no han perdido ningún punto de su carné de convivencia, tal y como se establece en el reglamento que lo desarrolla. Cuando los recursos económicos lo permiten, intentamos que este reconocimiento vaya acompañado de un pequeño obsequio; lo importante no es tanto el valor material del regalo sino el hecho de hacer llegar a toda la comunidad el reconocimiento que recibimos a nivel de centro y estimular a seguir en este camino.